Ho vissuto sulla terra in un'epoca tale,
Viví sobre esta tierra en una época
in cui l’uomo s’era tanto abbruttito,
uccideva volontariamente con voluttà, non sul ordine,
en la que el hombre cayó tan bajo
mentre credendo nei pregiudizi dissennato schiumava,
feroci ossessioni avviluppavano la sua vita.
que mataba gustosamente, por placer, sin recibir órdenes.
Ho vissuto sulla terra in un’epoca tale,
Locas obsesiones tejían su vida,
in cui la delazione era una virtù e l’assassino,
il traditore, il brigante erano gli eroi,-
creía en dioses falsos. Desilusionado, echaba espuma por la boca.
semmai chi silente era ed esaltarsi neghittoso,
era già odiato, come se fosse un appestato.
Viví en este tierra en una edad
Ho vissuto sulla terra in un’epoca tale,
en la que era un honor traicionar y matar,
in cui chi si arrischiava ad alzare la voce,
nascondendosi, dalla vergogna si mangiava le mani,-
el traidor y el ladrón eran héroes -
la patria s’era impazzita e sul fato spietato,
sghignazzava dal sangue e dal luridume ubriaco.
quienes estaban en silencio, no deseando regocijarse,
Ho vissuto sulla terra in un’epoca tale,
fueron odiados como si tuvieran una peste.
quando per l’infante era maledizione la madre,
e la madre era felice se abortiva,
Yo viví en esta tierra en una época
il vivente invidiava il morto, dai vermi invaso,
mentre sul tavolo suo spumava il denso veleno.
en la que si un hombre hablaba, debía esconderse
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y podía sólo morderse los puños con vergüenza-
Ho vissuto sulla terra in un’epoca tale,
quando anche il poeta faceva il muto, in attesa,
borracha de sangre y escoria, la nación enloqueció
di poter forse un giorno parlare di nuovo,
tanto qui una maledizione più degna nessun altro
y sonreía ante su horrible destino.
potrebbe dire, -
se non Esau, il saccente delle parole dannate.
Yo viví sobre esta tierra en una edad
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en la que una maldición era la madre de un niño,
19 maggio 1944.
las madres eran felices si abortaban,
un vaso de denso veneno espumaba en la mesa,
y los vivos envidiaban el podrido silencio de los muertos.
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Viví sobre esta tierra en una época
en la que los poetas también hacían silencio
y esperaban que Isaías, el sabio
de terribles palabras, hablara de nuevo-
pues sólo él podía proferir la justa maldición.
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